Padres del colegio

Los papás en Cuarahi tienen un lugar muy importante, ya que forman, junto a sus hijos y los docentes la red educativa interna.

  • Acompañan a la institución en todas las actividades de la comunidad, en la que ésta participa.
  • Se integran al trabajo de aula, trayendo los saberes de su profesión (médicos, odontólogos, profesores de danza, cocina, etc.).
  • Comparten la postura de preservar el medio ambiente:
    Muchas familias han implementado huertas orgánicas a instancias de sus hijos.
  • Participan activamente en el GRUPO DE PADRES DEL COLEGIO. Se reúnen-organizan-planifican-ejecutan - actividades sociales, recreativas, entre las que se cuentan paseos y el campamento anual de familias.
  • Trimestralmente, al recibir las evaluaciones, aportan su mirada al proceso de aprendizaje de sus hijos.
Calendario de actividades


UN APORTE A LOS PAPÁS
 

COMPRAR JUGUETES NO ES UN JUEGO.
El juego es una necesidad para el niño. Mientras el niño/a juega se expresa, desarrolla su imaginación, su creatividad, su capacidad de comunicarse e interactuar con los demás, sus destrezas. Pero, si junto con esta actividad lúdica el niño/a además conoce su entorno de forma divertida mejor aún.
Por eso elegir un buen juguete no es fácil. En primer lugar, además de ser completamente seguro, debe adaptarse a la edad del chico/a y a la fase del desarrollo que se encuentre transitando. Junto a esto, tiene que estimularle a jugar: debe ser un juguete atractivo, que den ganas de manipularlo, explorar diferentes posibilidades, implique desarrollo de sus habilidades no solo físicas sino también psíquicas; o sea, no relegue al niño/a a un papel pasivo.
Para niños y niñas desde los 3 a 6 años debe pensarse en juguetes que los ayuden a evolucionar al mismo tiempo que les permitan imaginar, crear situaciones nuevas a las que buscar respuestas junto con papá, mamá, los abuelos, etc.

Edad de 2 a 6 años.
El niño comienza a relacionarse con sus iguales y a querer asociarse con ellos para sus juegos. Al inicio por un tiempo breve y con algunas dificultades (especialmente para compartir y esperar por un otro); paulatinamente aprende a pactar con su grupo, coopera y participa de las instancias colectivas.
A los 2 años el niño/a manifiesta gran interés por los juegos que ponen a prueba sus destrezas motoras que recientemente ha adquirido; disfruta en gran forma de aquellas propuestas que impliquen el movimiento de su cuerpo, la coordinación y el equilibrio con el mismo. De esta forma adquiere mayor experiencia, y por ende mejora la calidad de su acción motriz.
A los 3 años una de las áreas que integra mayores cambios es la del lenguaje; comienza a usar singulares y plurales, aumenta su vocabulario, arma frases más completas, si bien usa verbos aún no los conjuga adecuadamente.
A los 4 años su vocabulario se amplía de manera importante. Establece diferencias y semejanzas, comprende los contrarios y es capaz de agrupar objetos para formar clases. Puede reconocer algunas letras del alfabeto; identifica su nombre cuando lo ve escrito;
reconoce símbolos universales (señales de tránsito, señalizaciones de urgencia, etc.).
Va comprendiendo los conceptos matemáticos básicos y empieza a contar usando sus dedos.
A los 5 años el niño/a se interesa por escuchar cuentos. Crea juegos y comienza a reglarlos; prefiere jugar en compañía de otros niños y niñas. Sus habilidades motrices se han perfeccionado logrando movimientos ágiles, precisos, coordinados con todo su cuerpo y especialmente con sus manos y dedos. Desarma y arma rompecabezas de piezas pequeñas; enhebra; le gusta recortar, pegar y dibujar.

Mediante la imitación y el juego, el niño/a de esta etapa evolutiva aprende el dibujo y el lenguaje. También irá reconociendo, nombrando y clasificando objetos, animales, colores, diversas formas geométricas. Progresivamente incorporará información que tiene que ver con nociones que le permitirán manejarse mejor en el espacio físico y con los objetos tales como: arriba-abajo, alto-bajo, pesado-liviano, derecha-izquierda, etc.
Durante este período, el niño/a empieza a interesarse por los juegos que imitan escenas de la vida cotidiana, situaciones imaginarias, a emular a papá o mamá cuando trabajan o se relacionan con otros adultos. Al final de este período entre los 5 y 6 años, asume las reglas de convivencia.


De acuerdo a lo expuesto anteriormente se consideran convenientes aquellos juguetes que:

+Estimulen el lenguaje infantil a través de actividades diversas de alfabeto, deletreo de palabras básicas, vocabulario, imágenes, etc.

+ Desarrollen el pensamiento lógico con diversos juegos como puzzles.

+ Promuevan el desarrollo de la memoria y la discriminación visual tal como lo hacen los juegos de memoria, dominó, etc.

+ Permitan al niño/a identificar los primeros números e iniciarse en los primeros cálculos matemáticos (en este sentido los juegos de cartas pueden aportar importantes experiencias, así como los juegos de mesa)

+ Favorezcan el descubrimiento de ritmos y melodías y le permitan y crear sus propias canciones y danzas.

+ Tengan funciones múltiples y varios niveles de dificultad para que el juguete crezca al mismo tiempo que aumenta el conocimiento del niño/a, y así se adecue al nivel de desarrollo y a los aspectos lúdicos, sociales, afectivos, motrices, pedagógicos propios de la etapa de su desarrollo psicomotor.

¿Por qué mamá y/o papá pueden construir un juguete para su hijo/a?
Porque a través de la construcción se estimula la imaginación, la creatividad, la expresión y también algunas habilidades motrices propias de cada persona.

¿Cómo seleccionar los materiales?
El tamaño debe permitir una adecuada manipulación; teniendo en cuenta eso es importante ofrecerle al niño/a objetos de diversos tamaños.
El exceso de peso puede dificultar dicha manipulación y la exploración que el niño/a hace de ese juguete; de todas maneras es conveniente presentarle objetos de distintos pesos a fin de proporcionarle experiencias que contribuyan en el aprendizaje y reconocimiento de esta noción: pesado – liviano.
La forma, color y textura deben ser variados/as y llamativos; el juguete u objeto debe perdurar (en lo posible) a lo largo del tiempo y ser seguro para el niño/a.


Lic. en Psm. Gabriela Silva.(Psicomotricista del Colegio)

Colegio Cuarahí, Sevilla M52 S2 entre Buschental y Z. de San Martín, San José de Carrasco, Ciudad de la Costa, R. O. del Uruguay
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